lunes, 15 de septiembre de 2014

Un quince de septiembre como hoy


Un quince de septiembre como hoy, en un monasterio del que ya no queda ni el fantasma, en el año 800 d. C., se firmaba un papel (bueno, un pergamino) que mencionaba por primera vez un territorio llamado Castilla. Un territorio que, como bien sabemos, desapareció al poco tiempo y tuvo escasísima relevancia histórica. ¿Verdad?

Un quince de septiembre como hoy, cuatro siglos y medio después, nacía una persona con un espíritu aventurero inacallable que le arrastró hasta los propios confines del mundo conocido por su civilización (no seamos eurocéntricos), y también le permitió volver para contar su historia. Seguro que os suena un tal Marco Polo.

Seis siglos después, un señor apellidado Bolívar se había cansado de que se le ninguneara. Sin dejarse amilanar, habló, discutió, consiguió aliados, amigos y ejércitos, y decidió mandar formalmente a la mierda al Imperio Español de por aquel entonces. Un quince de septiembre de 1821, diversos países de Centroamérica declararon su independencia, creando una clara distinción entre la cultura española y las diversísimas culturas latinoamericanas y abriendo una brecha hostil que, según parece, hoy al menos se disimula. En 1854 se cantó en un teatro el Himno Nacional Mexicano, y en 1879 pasaba algo parecido en El Salvador. En 1876, un señor escocés se enamoraba de Argentina y decidía crear un periódico, probablemente por esa rarísima mezcla de aburrimiento y amor que tanto conocemos, y lo llamó el Buenos Ayres Herald. Ahí sigue, si a alguien le apetece googlearlo.

En 1881 nacía un niño en Italia cuya afición por ese nuevo invento llamado automóvil le llevaría a fundar su propia empresa de coches. Creo recordar que su apellido era Bugatti.

En 1890 nacía otra criatura, aunque se hace raro empezar así porque la mayoría pensamos en una señora mayor y seriota cuando nos mencionan a Agatha Christie. Bueno, quizá alguien se acuerde antes de sus novelas que de su cara.

En 1976, los rusos mandan una nave tripulada más a dar vueltas. Era la número 22 de las Soyuz y ya habían reventado unas cuantas, pero los dos muchachos rusos que sobrevivieron se alegraron mucho, puedo asegurarlo.

El quince de septiembre de 2008, Lehman Brothers anunció su quiebra, mandando al carajo la economía mundial. Somos personas y nos equivocamos, estas cosas pasan.

Muchas cosas importantes y bonitas pasaron un quince de septiembre (no todas; poca gente sonríe hoy recordando las leyes de Nuremberg y el Partido Fascista Republicano de Mussolini, pero nadie es perfecto, ni siquiera el quince de septiembre). Muchas relacionadas con hispanohablantes; muchas relacionadas con la libertad de la gente que tiene los cojones de exigirla. Por algún motivo, la ONU también le asignó al quince de septiembre la honorable misión de ser el Día Internacional de la Democracia.

No vamos a discutirlo.

Back Seat Magazine probablemente no salga en la página de Wikipedia de la que he sacado todos estos datos que orbitan junto a nuestra electa fecha de nacimiento. Poca gente lo recordará dentro de cincuenta años, probablemente. Ahora bien, tampoco tenemos cara de que nos importe demasiado. No hacemos esto para que en el futuro millones puedan mirar atrás y pensar “Oh, sí, esos lo consiguieron”.

Nosotros queremos tener el ahora en nuestras manos, porque somos unos impacientes del copón. No podemos esperar a ser mayores para que nos den una voz, y tenemos miedo de esperar hasta entonces: sabemos que con mucha probabilidad, ya estaremos afónicos y no tendremos nada que decir. Nosotros queremos hablar ahora.

Hoy, un quince de septiembre, nace Back Seat Magazine, feo, incompleto y con la plantilla hecha un desastre, porque no hay profesionales con años de experiencia a sus espaldas. Hay un puñado de niñatos a los que miran mal por la calle cuando ríen demasiado alto… y a los que no les importa.

Lo bonito de internet es que, aunque lo intenten, tenemos la libertad de pegar todos los gritos que nos apetezca y reír en voz muy alta todo lo que queramos.